Tener uno de los perros más activos no debería ser un problema. El conflicto aparece cuando su nivel de vitalidad no encaja con nuestro ritmo de vida o no sabemos darle una salida útil a esa energía.
Y es que, a veces, nos empeñamos en pensar que un perro activo es aquel que no para de correr, pero la realidad nos dice otra cosa. Hay perros que viven en casas con jardín enorme y están estresados, y hay otros que viven en pisos pequeños y son los más tranquilos del barrio.
Por ello, en este artículo veremos cuáles son las razas de perro más inquietas o nerviosas, y cuáles son sus necesidades.
El origen de los perros más activos o inquietos
Para entender por qué tu perro no se agota, hay que mirar su genética. La mayoría de las razas de perros más activos fueron seleccionadas durante siglos para tareas muy específicas: pastoreo, caza o guarda.
Ese impulso de estar alerta y disponible para la acción, no desaparece porque ahora vivan en una ciudad. Es algo que llevan dentro.
Como auxiliar veterinaria, lo veo todos los días, cómo se confunde a un perro deportista, con un perro nervioso. La diferencia está en que un perro activo termina su actividad (paseos, ejercicios..) y, al llegar a casa, descansa.
Un perro nervioso, aún habiendo corrido kilómetros, es incapaz de desconectar y sigue pendiente de cada mosca que vuela. Esto último suele ser una señal de alerta de que algo en su rutina (o en su dieta) no está funcionando.
¿Cuáles son las razas de perros más activos o con motor más potente?
Si estás pensando en ampliar la familia o quieres entender mejor al que ya tienes, estas son las razas que suelen encabezar la lista de los perros más activos:
Pastores (Border Collie, Malinois)
Su energía es mental. No se cansan de aprender y necesitan sentir que tienen una misión. Sin retos, su inteligencia se vuelve en su contra.
Terriers (Jack Russell, Fox Terrier)
Son la definición de raza de perros más inquietos. Tienen una determinación enorme y una energía física que parece no tener fin para su tamaño.
Lebreles y Bracos
Aquí hablamos de resistencia pura. Son animales diseñados para el movimiento constante y necesitan espacios donde poder estirar las patas de verdad.
¿Cuáles son las necesidades de los perros más activos?
Un perro que no tiene nada que hacer, se aburre. Y un perro aburrido, busca sus propios métodos para entretenerse (y casi nunca nos gustan).
Y es que si, por ejemplo, buscas cuáles son los mejores perros para vivir en un piso, debes saber que la diferencia no está en los metros cuadrados, sino en cómo se gestiona toda esa energía que llevan dentro.
Gestión inteligente: Calidad frente a cantidad
Hay un mito muy extendido que dice que a un perro nervioso, hay que “cansarlo” físicamente. Y es totalmente erróneo, pues si solo corres con él, lo único que consigues es mejorar su capacidad física y que, por tanto, mañana necesite todavía más actividad para cansarse.
Hay que trabajar de forma diferente para entender a los perros más inquietos, como con trabajos de olfateo y de propiocepción. El olfato es el sentido que más energía consume a nivel mental.
Así, por ejemplo, esconder premios por casa o trabajar la obediencia básica en entornos con distracciones ayuda mucho más a que luego, en casa, el perro se sienta tranquilo y relajado.
La nutrición como estabilizador
Aquí es donde más podemos ayudar desde la nutrición. No todos los piensos valen para perros de alta energía. Si le das un alimento cargado de cereales y subproductos a un perro que ya de por sí es activo, lo que estás haciendo es darle “chutes” de energía rápida (azúcares) que solo empeoran el cuadro de hiperactividad.
Necesitan una dieta con proteínas de origen animal de alta calidad y una proporción de grasas adecuada que les de una energía sostenida, no picos.
Y, por favor, recuerda siempre la seguridad gástrica: la torsión de estómago es un riesgo real en perros activos de pecho profundo. Evita que beban o coman grandes cantidades justo antes o después de una actividad intensa. La prevención es la mejor herramienta que tenemos.
Conclusión sobre los perros más activos o inquietos
Convivir con un perro activo te obliga a salir de la zona de confort, pero la recompensa es un vínculo que difícilmente se consigue con otras razas. El secreto está en conocer su naturaleza, alimentar su cuerpo con criterio y, sobre todo, retar su mente.
Si sientes que la energía de tu compañero te supera o crees que su dieta podría estar influyendo en su comportamiento, no lo dejes pasar. En Más Que Perros analizamos cada caso de forma individual.
Pásate por nuestro cuestionario y busquemos juntos ese punto de equilibrio que vuestra convivencia necesita.